miércoles, 21 de mayo de 2008

MI HERMANO (RELATO CORTO)

MI HERMANO

Ya no estás.
Eras mi confidente, mi amigo, mi compañero de estudios y de juergas, eras mi hermano, eras todo para mí. Pero ya no estás.
Miro a mi alrededor y siento tu presencia, incluso puedo sentir tu voz, como si me estuvieses hablando ahora mismo, en este preciso instante, aquí, a mi lado... Y no es cierto, no debo engañarme: no estás. Y añorarte sólo me hará más daño del que ya me está haciendo tu ausencia. No, no puedo, no voy a echarte de menos, no pensaré en ti. Pero, ¿cómo lograrlo? Es tan difícil para mí... y para todos...
He oído a mamá llorando en su dormitorio. No sé si logrará superarlo. Ahora sólo le quedo yo, y quizás no sea suficiente para ella, quizás no pueda hacer desaparecer tu fantasma en mucho tiempo. Papá querrá que juegue con él a lanzar canastas, como hacía contigo, y yo no estaré a tu altura, porque siempre fuiste mejor que yo. Mamá me comparará contigo constantemente: “tu hermano nunca hizo eso, tu hermano no protestaba, a tu hermano le gustaba todo...”. Ahora te odio. No sé cómo has podido hacernos esto ¿Es que no eras feliz entre nosotros?
He intentado sentarme a estudiar, como hacíamos los dos. He tratado de concentrarme en el libro, en los apuntes, en el ordenador; pero no lo he conseguido. Cuando creí estar estudiando, desperté de pronto y, como si hubiese sufrido un ataque de amnesia momentáneo, me he visto a mí mismo llorando, con la cabeza enterrada entre las manos, el pelo revuelto. No puedo hacer nada sin pensar en ti, porque todo lo hacía contigo. Hermano, ¿por qué te has ido?
Nuestros amigos no pararán de hablar de ti y me compadecerán cuando yo esté con ellos. Me preguntarán cómo me encuentro, cómo me siento, y yo ladearé la cabeza, o mentiré y diré que estoy mejor que nunca. Y todos se preguntarán si podré seguir sin ti. También ellos me compararán contigo: “Tu hermano sí que sabía, tu hermano nunca suspendía, tu hermano era quien más ligaba...”. Ahora te odio, hermano.
Por la noche, antes de irme a dormir, miro tu cama vacía, tu habitación desolada por tu huida, miro a las estanterías, donde cada libro, cada lápiz, cada fotografía y cada una de las figuras de El Señor de los Anillos que coleccionabas continúan ocupando su lugar. Mamá no quiere cambiar nada: cree que volverás como cada día, te sentarás ante tu escritorio para estudiar, como cada día. Hasta yo estoy seguro de ello, a veces. La vida sin ti es demasiado dura, y eso la hace más llevadera.
La abuela vino a comer el pasado sábado, y preguntó por ti: pobrecilla, la edad está acabando con su memoria. La abracé, y no quise desilusionarla: “Está en un partido de baloncesto”, le dije. Y tuve que contener las lágrimas para evitar que descubriera mi mentira.
Papá, mamá y yo hicimos todo lo posible por que fueras feliz, pero has sido siempre tan rebelde, tan inconformista... Cuando comenzaste a quejarte por todo, hace un par de meses, a encerrarte en tu habitación, a contestar de cualquier forma, a discutir con papá y conmigo... supimos que algo te ocurría, pero preferimos pensar que era una etapa. Qué ilusos. Empezaban a aburrirte todos nuestros juegos de ingenio, el deporte, todo cuanto hacíamos juntos, incluso los estudios. Yo ya no sabía qué hacer, pero ahora me digo a mí mismo que no hice lo suficiente. Si lo hubiese intentado con más ganas, si hubiese puesto toda la carne en el asador... Papá y mamá se sienten culpables por haberte dado tantas cosas materiales. Pero yo no les culpo; creían hacer lo mejor para nosotros.
Ahora me culpo por todas nuestras discusiones: tal vez alguna de ellas fuera el detonante de la bomba latente en tu cabeza, tal vez alguna de ellas haya sido el motivo que nos separó de ti.
Es de noche, hermano. Voy a intentar dormir. A menudo me despierto en mitad de un sueño o de una pesadilla, y me acerco hasta tu dormitorio, creyendo que aún estás ahí y duermes al otro lado de mi pared. Pero sólo compruebo y confirmo tu ausencia.
Y no puedo parar de preguntarme... ¿a ti qué puñeta se te ha perdido en Alemania?

1 comentario:

turmana con e dijo...

jajaja, es mu bueno! creo k ya lo había leído...